Epilepsia Barcelona

Tratamos a nuestros pacientes como nos gustaría ser tratados

Cuidando la salud general de los pacientes con Epilepsia

Recientemente he participado en un curso en Madrid donde he hablado de cómo cuidar la salud general de los pacientes con epilepsia, más allá de las crisis.

Hasta hace algunos años no éramos muy conscientes de que los pacientes con epilepsia tienen, respecto a la población general, más riesgo de otras enfermedades, como accidente cerebrovascular (ictus), sangrado gastrointestinal o fracturas óseas.

Recientemente se ha publicado un artículo (Zack MM, Luncheon C. Epilepsy and Behavior, 2018) en el que se afirma que los pacientes con epilepsia en Estados Unidos, especialmente si tienen más de 45 años, estado socioeconómico bajo o hipertensión asociada, van a presentar cuatro veces más accidentes cerebrovasculares que los adultos sin esta historia.

Se piensa que algunos de los tratamientos antiepilépticos pueden contribuir a empeorar algunas de estas enfermedades. Ciertos fármacos clásicos son inductores hepáticos potentes y favorecen el aumento del colesterol y la pérdida de vitamina D, que se asocia a osteopenia y a osteoporosis.
Un estudio realizado por el neurólogo español Pedro Serrano (Serrano-Castro et al, Epilepsy Research, 2017) vio que los pacientes, sobre todo los varones, tratados con estos fármacos inductores tenían aumentado el grosor de la pared arterial, lo que se asocia a un mayor riesgo cardiovascular, respecto a los que no los tomaban.

¿Qué se puede hacer? Pues tanto el médico como el paciente tienen que prestar atención a estas enfermedades asociadas, porque influyen mucho en la calidad de vida a largo plazo. Si es posible, elegir desde el principio fármacos que no causen problemas cardiovasculares, ya que a veces hay que tomar esa medicina toda la vida. Como parte de los controles analíticos, es importante medir los lípidos (colesterol, triglicéridos) con regularidad y si están alterados, dar tratamiento. La hipertensión tiene que ser vigilada muy de cerca también. En esto es muy importante el papel del médico de familia. Y promover una alimentación sana y ejercicio físico moderado, que son recomendaciones aplicables a toda la población.