Cenobamato, una nueva opción farmacológica para el tratamiento de la epilepsia

Los pacientes cuyas crisis continúan a pesar de haber probado varios fármacos antiepilépticos tienen mucha necesidad de que la industria farmacéutica siga colaborando con investigadores básicos y con clínicos para desarrollar nuevos productos que puedan ayudarles.
Afortunadamente, siguen realizándose estudios con nuevas moléculas que muestran eficacia y buena tolerabilidad en pacientes con epilepsia.

Arritmia cardiaca y crisis epilépticas: Una relación compleja

Recientemente se ha publicado una revisión de la relación entre la epilepsia y las arritmias cardiacas (Zaccara y Lattanzi, Epilepsy and Behavior, 2019). La epilepsia mal controlada durante mucho tiempo puede asociarse a alteraciones del ritmo cardiaco. La mayoría de las crisis que se inician en el lóbulo temporal, por ejemplo, se acompañan de cambios en la frecuencia cardiaca, siendo la más frecuente la taquicardia. Son menos frecuente la bradicardia, el bloqueo auriculo ventricular o la asistolia ictal, definida como la ausencia de latido cardiaco durante más de 4 segundos una vez iniciada la crisis. Algunos pacientes con asistolia ictal necesitan que se les coloque un marcapasos.

Buscando nuevas opciones para tratar acúmulos de crisis

Como ya he comentado alguna vez en este blog, la situación de urgencia a la que se enfrentan con más frecuencia los pacientes con epilepsia y sus médicos (especialmente si la epilepsia es resistente) son las crisis en acúmulos. El mayor peligro que tienen estos acúmulos es que pueden evolucionar a estatus epilepticus y por eso es necesario tratarlos lo más precozmente posible, idealmente en casa para evitar tener que acudir a urgencias. 

En Estados Unidos está aprobado el diazepam rectal (en España se llama Stesolid®) y en Europa también el midazolam bucal (Buccolam®). Se sigue buscando alternativas que sean más fáciles de usar y más eficaces, a ser posible con menos efectos adversos.