Epilepsia después de un ICTUS: ¿Qué es y cómo tratarla?

Los ictus son la causa principal de epilepsia en personas mayores. Entre un 2 y 5% de los pacientes con ictus van a presentar crisis a medio o largo plazo.
Se consideran crisis epilépticas tempranas las que ocurren en menos de 7 días desde el ictus, y tardías las que suceden más tarde. Se consideran factores de riesgo para la epilepsia tras un ictus el que haya habido hemorragia cerebral, los ictus extensos, la localización (los ictus que afectan más a la corteza cerebral causan más epilepsia) y la menor edad del paciente. Aunque se necesitan estudios más grandes para confirmarlo, algunos autores han encontrado que la utilización de estatinas (los fármacos que disminuyen el colesterol) se asocia a menor incidencia de crisis después de un ictus. El recibir o no trombolisis no parece afectar a la aparición de crisis.

El riesgo de recurrencia después de una crisis temprana es bajo, y se considera que no es necesario el tratamiento antiepiléptico a largo plazo, aunque puede ser apropiado un tratamiento temporal, especialmente si se presentan múltiples crisis durante la fase aguda del ictus. No hay ningún fármaco, además, con eficacia demostrada para prevenir las crisis tardías.

Perros que alertas sobre las crisis epilépticas? Resultado de una encuesta

Una característica de las crisis epilépticas que las hace más peligrosas y produce más estrés a los pacientes es que son impredecibles. Por ahora no hay herramientas de predicción de crisis que se puedan utilizar en el ámbito doméstico.

Existe alguna evidencia, aunque anecdótica, de que ciertos perros entrenados presentan cambios en su conducta antes de una crisis, y estos pueden ser interpretados por el paciente o su cuidador como una alerta. Se dice que vivir con uno de estos perros mejora la calidad de vida del paciente y su familia porque mejora su estrés asociado a las crisis.

Recientemente se ha publicado un estudio (Martos Martinez-Caja A et al, Epilepsy and Behavior, 2019) en el que se envió un cuestionario a pacientes con crisis que tenían perros. Se pidió información sobre la epilepsia (tipo de crisis, típo de síntomas antes de las crisis) y los perros (raza, comportamiento durante una crisis). Además se incluyeron dos escalas para medir la relación entre la persona y el perro y la personalidad del perro.

Acúmulos de crisis: ¿Qué son, cuáles son sus consecuencias y cómo se tratan?

1La semana pasada estuve en Oporto, dando una conferencia a los neurólogos portugueses sobre las crisis repetidas o crisis en acúmulos.

Consisten en un aumento importante de la frecuencia de crisis, que el paciente y sus familiares son capaces de reconocer como anormal. Aunque hay varias definiciones, una de las más utilizadas es tener más de 3 crisis en 24 horas, pero puede variar dependiendo de la frecuencia habitual.

Los desencadenantes de las crisis repetidas son los mismos que los de las crisis individuales: falta de sueño, estrés, fiebre, infección, olvido o cambios de medicación, alteraciones hormonales, etc. También hay acúmulos de crisis que ocurren espontáneamente, sin que esté presente nada de lo anterior.