Una de las preguntas más repetidas en una consulta de epilepsia es la siguiente: Cómo hay que actuar ante una crisis? Es necesario ir siempre al hospital? ¿Qué hago para que el paciente no se “trague la lengua”? Son cuestiones muy importantes para los familiares y los cuidadores del paciente. Por este motivo he decidido recordar en este blog algunas pautas básicas de actuación, que conviene tener siempre presentes.
PERMANEZCA SIEMPRE CON LA PERSONA HASTA QUE SE LE PASE LA CRISIS
Las crisis pueden ser impredecibles y es difícil adivinar a priori cuánto van a durar o qué ocurrirá durante ellas. Algunas pueden comenzar con síntomas menores, pero acaban con pérdida de conocmiento o caída. Otras crisis pueden ser breves y finalizar en segundos.
El paciente se puede lesionar durante la crisis o después de ella, requiriendo ayuda de otras personas.
PRESTE ATENCION A LA DURACION DE LA CRISIS
- Mire su reloj y cronometre la duración de la crisis: desde el inicio al final de la parte “activa” de la crisis (Por ejemplo las sacudidas durante una crisis convulsiva)
- Tome nota de cuánto tiempo tarda la persona en recuperarse y volver a su actividad normal.
- Si la crisis dura más que las crisis habituales del paciente, pida ayuda.
- Es importante saber cuándo utilizar medicamentos de rescate como Stesolid o Buccolam. Siga las instrucciones que le haya dado su doctor.
MANTENGA LA CALMA, LA MAYORIA DE LAS CRISIS DURAN SOLO UNOS MINUTOS.
La respuesta de una persona a las crisis puede afectar a la actuación de otros. Si la primera persona actúa con calma, ayudará a otros a permanecer tranquilos también.
Hable con calma y tranquilice al paciente durante y después de la crisis. Eso les ayudará a sentirse mejor cuando la crisis termine.
QUITE OBJETOS PELIGROSOS DE ALREDEDOR
Si la persona se mueve de un sitio para otro y está confusa, trate de que no se haga daño. Por ejemplo, aléjela del tráfico, de la plataforma de del metro o lugares elevados.
HAGA QUE LA PERSONA SE SIENTA COMODA
Ayude al paciente a sentarse en un sitio seguro. Si le parece que se puede caer, consiga ayuda y entre todos tumben a la persona en el suelo. Sujeten su cabeza para que no se la golpee.
NO SUJETE CON FUERZA AL PACIENTE
Sujetar al paciente con fuerza durante la crisis o tratar de limitar sus movimientos no detendrá la crisis. En cambio puede causarle heridas y hacer que la persona esté más confusa y agitada.
En general, los pacientes no tienen comportamientos agresivos durante las crisis. Pero si se les sujeta cuando están confusos pueden reaccionar con agresividad. Si la persona intenta moverse, dejen que lo haga pero en una zona limitada y segura
NO PONGA NADA EN LA BOCA DEL PACIENTE
Una persona puede morderse la lengua durante una crisis como consecuencia de la contracción de los músculos de la cara y de la mandíbula. Si tiene algo en la boca, podría romperlo, tragarse el objeto, romperse los dientes o morder los dedos de la persona que está intentando ayudar. Recuerde que una persona no se puede tragar la lengua durante una crisis. Así que no se preocupe por eso.
VIGILE LA RESPIRACION
Si la persona está tumbada, póngala de lado con su boca señalando hacia el suelo. Esto facilita la respiración e impide la acumulación de saliva en la boca y la vía aérea.
Durante una crisis convulsiva puede notar que el paciente ha dejado de Respirar. Esto ocurre debido a la contracción de los músculos respiratorios y de la garganta durante la fase tónica de la crisis. Cuando esta parte de la crisis finaliza, los músculos se relajan y la persona comienza a respirar con normalidad de nuevo.
No es necesario hacer el boca a boca o resucitación con estos cambios de respiración.
NO DE A LA PERSONA AGUA, PASTILLAS O COMIDA POR BOCA HASTA QUE NO ESTE COMPLETAMENTE RECUPERADA
Si una persona no está despierta del todo y plenamente consciente de lo que ocurre a su alrededor, puede que no trague correctamente. Si le damos comida, líquido o pastillas podría atragantarse.
Si cree que la persona se está atragantando o no respira con normalidad, póngala de lado y llame a emergencias.
CUANDO LLAMAR A EMERGENCIAS
- Si la crisis dura 5 minutos o más
- Si las crisis se repiten y la persona no se recupera entre ellas
- Si las crisis se repiten con más frecuencia de lo que es habitual en esa persona.
- Si la persona no respira bien
- Si parece que se está ahogando
- Si la crisis ocurre dentro del agua (por ejemplo en una piscina o bañera)
- Si la persona se lesiona durante la crisis.
- Si parece que es la primera crisis que ha tenido esa persona
- Si el paciente pide ayuda médica.